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viernes, 19 de enero de 2018

En las sombras






Me he quedado atorada
en las tierras movedizas de tus ojos,
en la profundidad de tu silencio.
Te miro de soslayo,
buscando el vértice de tu sonrisa,
y en la horizontalidad de tus labios,
solo encuentro mutismo.
Mi cuerpo,
esponja de amor,
se empapa de tristeza
por no escuchar tu risa.
Me he quedado atrapada en tu alma que fue mía,
cómo tuya es mi sangre.
Y espero tu alborada.
Mientras...,
me he quedado contigo,
atorada en tus sombras.







jueves, 4 de enero de 2018

Juncos rotos




De juncos rotos es mi esqueleto, mi alma esconde cicatrices anchas como mares. Vierten rocío en el silencio sus ventanas medio abiertas a un mundo tan extraño; que distraen los pasos del camino.
No existe gps en la vida.
¿Existirá acaso la salida de este laberinto donde aprietan las sombras?

Al alba de este día,
tan solo el canto
de los pájaros revoltosos
rompe el silencio,
si no fuera por ellos,
el sueño seguiría,
las sombras seguirían
arropando las noches solitarias,
y el sueño sería..., eterno.
Como eternos son los días ahogados







miércoles, 1 de noviembre de 2017

Uno de noviembre




Hay heridas que se arrastran como las sombras intentando abrazar el cuerpo al que pertenecen.
Hay gritos pidiendo salir de la boca cerrada, de las mandíbulas encajadas mordiendo la lengua.
Pulsos descompasados como una orquesta huérfana, agonizantes en un aire infectado de notas desafinadas.
Camposantos inundados con flores de plástico desde el uno de noviembre, y tumbas que nadie ve porque habitan entre las costillas oprimiendo un corazón atormentado, cosiendo los suspiros a los labios, secando las lágrimas que se niegan a regar las flores artificiales de un jarrón seco.
















domingo, 27 de agosto de 2017

Un segundo






Hay mañanas que parecen no querer despertar.
La extrema quietud de la plaza se vuelve inquieta sin el alboroto acostumbrado de los pájaros.
El sol parece querer engañarnos ocultándose tras las nubes, disfrazándose de atardecer.
Un nudo en el estómago advierte del peligro de tragarse las palabras, y ese pequeño duende que habita en el vértice de los ojos, se ha quedado sin fuerzas para dar rienda suelta a la marea que marca el vaivén de un corazón roto.
Hace días que el silencio impuesto por la cordura se golpea incesante contra la incomprensión, intentando encontrar respuestas.
La impotencia por no poder parar el segundero se acrecienta.

Solo hace falta un segundo para seguir viviendo,
y toda una vida con la duda de si ese segundo..., era realmente nuestro.











viernes, 4 de agosto de 2017

Eterna




Te he mirado, pequeña, indefensa, escondida en ese cuerpo grande, tras esa sonrisa de miel y caries, con tu voz de ultratumba y bebé anciano.
He abrazado tu cuerpo, tu cabeza, donde se juntan la inocencia con flashes de cordura..., donde todo es un caos tan extraño que te hace eterna niña, ángel y diablo.
He besado las pecas de tu cara, mirando tus ojos azul turquesa, perdiéndome por un momento en tu mundo, y..., me has parecido el milagro más hermoso de la naturaleza.